
German Merino Vigil
FUSILAMIENTO EN CAJAMARCA.
(Cajamarca, 1970)
Los policías y empleados de la prisión se despidieron del condenado, que estaba increíblemente sereno. Cuando lo ataron al poste del suplicio, empezó a repetir en voz alta: “van a matar a un inocente, que Dios los
(Cajamarca, 1970)
Los policías y empleados de la prisión se despidieron del condenado, que estaba increíblemente sereno. Cuando lo ataron al poste del suplicio, empezó a repetir en voz alta: “van a matar a un inocente, que Dios los